La conversación que tienes contigo misma después de haber comido algo “malo







¿Cómo interrumpirlo
?

En el momento en que aparece esa voz, haz una sola cosa: no le des la razón ni se la quietes.

Observación en solitario.

Estoy teniendo el pensamiento de que he fastidiado el día.

Esa pequeña distancia entre tú y el pensamiento lo cambia todo.

Ya no eres la persona que falló. Eres la persona que está observando un pensamiento. Y los pensamientos pasan.

Después, hazte una pregunta:

¿Qué necesito ahora mismo?

 No para compensar.

No para castigarte. Para cuidarte.

La autocompasión no es decirte que todo está bien cuando no lo está.

Es tratarte con la misma amabilidad que le darías a alguien que quieres.

Eso no es una excusa. Es la única salida real del ciclo.

Trabajar la parte emocional sea en la alimentación, o en cualquier aspecto de tu vida, va hacer que todos los demás sean más sencillos, fáciles y te hace sentirte bien contigo misma.

 

No hace falta estar en crisis para pedir ayuda.
Hace falta estar cansada de gestionar sola lo que es demasiado para una persona sola
.

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Y nos ponemos con ello.